Xalapa, Ver. (AVC)
Entre el sonido de tambores y trompetas, máscaras talladas en madera y trajes cubiertos de lentejuelas, las calles de Naolinco cambian de ritmo durante las fiestas patronales en honor a San Mateo.
Del 21 de septiembre al 3 de octubre, habitantes y visitantes pueden observar la danza de moros y cristianos, una representación comunitaria en la que se mezclan historia, religiosidad y tradiciones transmitidas entre generaciones.
Una representación que recorre las calles de Naolinco
Durante los días de celebración, las comparsas avanzan por distintos puntos del Pueblo Mágico. Los danzantes ocupan calles y espacios públicos mientras interpretan una batalla simbólica acompañada por músicos y personajes tradicionales.
La danza fue introducida durante la época colonial por frailes franciscanos como parte del proceso de evangelización. En su origen representaba los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes en la península ibérica.
Con el paso del tiempo, los habitantes de Naolinco adaptaron la representación e incorporaron personajes, vestuarios y elementos relacionados con la historia de la comunidad. Actualmente, la danza forma parte de la identidad cultural de las fiestas de San Mateo.
Los personajes que dan forma a la danza
Durante los recorridos aparecen Santiago Apóstol, Pilatos, los caínes y el caballito, figura que representa al santo montado a caballo.
Santiago es interpretado por un danzante que lleva alrededor de la cintura una estructura con forma de caballo. El movimiento durante el recorrido produce la impresión de que el personaje cabalga entre las comparsas.
Pilatos se distingue por portar una máscara de mayores dimensiones, generalmente tallada en madera. A su alrededor avanzan otros personajes que participan en los enfrentamientos representados durante la danza.
Cada grupo elabora sus propios vestuarios y define parte de sus personajes. Junto a las figuras tradicionales pueden aparecer vaqueros, payasos, muñecos, personajes de películas y referencias contemporáneas incorporadas por los participantes.
Máscaras conservadas durante generaciones
La preparación comienza antes de las fiestas. Familias enteras reparan trajes, colocan lentejuelas y revisan las máscaras que utilizarán durante los recorridos.
Algunas piezas han pasado de padres a hijos y continúan en uso después de más de medio siglo. Las máscaras son talladas en madera y conservan técnicas artesanales aprendidas dentro de las propias familias.
Aunque no existe un registro preciso sobre el inicio de la danza en Naolinco, los habitantes reconocen que la tradición ha acompañado la vida del municipio durante varias generaciones.
El momento central de la celebración
Los recorridos de las comparsas y la participación del personaje de Santiago forman parte de los momentos más representativos de las fiestas patronales.
Los días y horarios específicos pueden cambiar cada año, por lo que se recomienda consultar el programa oficial de las celebraciones de San Mateo antes de viajar.
Para observar la preparación de los grupos, los recorridos y la convivencia en las calles, conviene destinar al menos medio día. Es una experiencia cultural, familiar y comunitaria que se desarrolla principalmente en espacios públicos del centro de Naolinco.
También es recomendable llegar con anticipación, utilizar calzado adecuado para caminar y considerar que algunas calles pueden permanecer cerradas durante el paso de las comparsas.
La danza de moros y cristianos permite conocer cómo una representación de origen colonial fue transformada por las familias de Naolinco hasta convertirse en parte de su memoria y de las formas comunitarias de celebrar en Veracruz.



