Xalapa, Ver (AVC) Si hay un destino capaz de dejar sin aliento, tanto por su belleza como por su altitud, ese es el Pico de Orizaba, también conocido por su nombre náhuatl, Citlaltépetl, que significa "Cerro de la Estrella". Con una altura de 5 mil 636 metros sobre el nivel del mar, se trata de la montaña más alta de México y uno de los volcanes más imponentes de Norteamérica.
Ubicado entre los estados de Veracruz y Puebla, forma parte del Parque Nacional Pico de Orizaba, un Área Natural Protegida decretada el 4 de enero de 1937 por el entonces presidente Lázaro Cárdenas, con el objetivo de conservar uno de los ecosistemas de alta montaña más importantes del país.
Además de ser un reto para montañistas nacionales e internacionales, el Citlaltépetl resguarda una extraordinaria riqueza natural y ofrece algunos de los paisajes más impresionantes de Veracruz.
Un volcán que da vida a la región
De sus laderas nacen ríos como el Jamapa, Blanco, Cotaxtla, Metlac y Orizaba, cuyas aguas abastecen a poblaciones de al menos 25 municipios veracruzanos y seis poblanos.
Además, sus bosques contribuyen a la captura de carbono y a la producción de oxígeno, convirtiéndolo en uno de los principales proveedores de servicios ambientales del centro del país.
El parque alberga bosques de oyamel, extensos bosques de pino, encinares y páramos de altura, donde sobresale el pino negro o pino de Hartweg, una especie capaz de crecer a más de 4 mil 200 metros de altitud, una característica prácticamente única en el mundo.
Entre los habitantes del parque es posible encontrar coyotes, gato montés, tejones, mapaches, conejos, comadrejas y linces, además de una gran variedad de aves como halcones, búhos, colibríes, carpinteros y cenzontles. También habitan reptiles, anfibios y numerosas especies propias de los ecosistemas de alta montaña.
Leyendas y glaciares
El Citlaltépetl también está rodeado de historia y tradición, una de las leyendas más conocidas relata que fue en esta montaña donde Quetzalcóatl inició su camino hacia la eternidad. Según la tradición, el dios se inmoló en la cima y su alma, convertida en un quetzal, ascendió al cielo hasta transformarse en una brillante estrella, origen del nombre náhuatl Citlaltépetl, o "Cerro de la Estrella".
Además, el volcán alberga la zona glaciada permanente más extensa de México y una de las más importantes de la región tropical del hemisferio norte.
A solo siete kilómetros se levanta la Sierra Negra o Tliltépetl, un antiguo volcán extinto donde se encuentra el Gran Telescopio Milimétrico, uno de los observatorios astronómicos más importantes del mundo.
Un destino para los amantes del montañismo
El Parque Nacional cuenta con tres albergues alpinos y diversas rutas que permiten iniciar el ascenso hacia el cráter.
Las rutas norte y sur son las más utilizadas por los montañistas debido a que presentan un acceso menos complejo, aunque alcanzar la cima requiere preparación física, experiencia y el acompañamiento de guías especializados.
Durante los días despejados, desde distintos puntos del recorrido es posible admirar volcanes como el Cofre de Perote, Popocatépetl, Iztaccíhuatl, La Malinche e incluso el Nevado de Toluca.
También existen cascadas, formaciones de lava conocidas como Torrecillas y vestigios arqueológicos que recuerdan la importancia ceremonial que tuvo esta montaña para los pueblos prehispánicos.
¿Cómo llegar desde Veracruz?
Desde la ciudad de Veracruz, la ruta más utilizada es tomar la autopista hacia Orizaba y salir en la caseta de Fortín.
Posteriormente se continúa por la carretera federal hacia Huatusco y Coscomatepec, para después dirigirse al municipio de Calcahualco, uno de los principales accesos al Parque Nacional por el lado veracruzano.
Visitar el Pico de Orizaba es descubrir uno de los paisajes naturales más impresionantes de México. Ya sea para admirarlo desde sus faldas, recorrer sus bosques o desafiar la cima más alta del país, este coloso ofrece una experiencia inolvidable.



