Xalapa, Ver (AVC) Entre cafetales, vegetación exuberante y cañadas cubiertas por bosque de niebla se encuentra la Cascada La Monja, uno de los rincones naturales que pueden visitarse en los alrededores de Xico, Veracruz. A unos cuatro kilómetros de la cabecera municipal y aproximadamente a 15 minutos del centro, este sitio ofrece una experiencia de contacto con la naturaleza lejos de los espacios más concurridos.
La cascada se encuentra a aproximadamente 800 metros de la famosa Cascada de Texolo y forma parte del mismo sistema natural. El agua cae entre paredes de roca hasta una poza natural, rodeada por una densa vegetación que hace que el recorrido tenga la sensación de descubrir un pequeño paraíso escondido.
Aunque distintas referencias señalan una altura de entre 8 y 15 metros, uno de los atractivos del sitio es precisamente la poza que se forma al pie de la caída, donde en condiciones seguras es posible nadar y refrescarse.
El camino hacia La Monja permite recorrer senderos rodeados de plantaciones de café y bosque mesófilo de montaña, un ecosistema característico de las zonas montañosas de Veracruz y reconocido por su gran biodiversidad.
Durante el recorrido es posible observar distintas especies de flora y fauna, especialmente aves que encuentran refugio en las cañadas por donde corren los ríos que alimentan las cascadas de la zona.
La visita también puede complementarse con un recorrido por los alrededores de Texolo, donde existen miradores desde los que se pueden contemplar las cascadas y el paisaje montañoso de Xico.
¿Por qué se llama La Monja?
El peculiar nombre de la cascada está relacionado con una historia que ha pasado de generación en generación entre los habitantes de la región.
La tradición cuenta que, a mediados del siglo XX, una monja se encontraba de paseo con un grupo de niñas cuando una de ellas cayó al río y fue arrastrada por la corriente. La monja intentó rescatarla, pero ambas murieron.
La tragedia, de acuerdo con esta versión, no ocurrió exactamente en la cascada, sino en un punto posterior del río. Con el tiempo, la historia quedó vinculada al sitio y dio origen al nombre de La Monja.
Un lugar para disfrutar con precaución
Aunque la poza puede resultar atractiva para quienes buscan nadar, es importante tener precaución, particularmente durante la temporada de lluvias, cuando el nivel y la fuerza del río pueden aumentar rápidamente.
Además del nado, entre las actividades que pueden realizarse en la zona están el senderismo y la observación de flora y fauna. El terreno y las paredes naturales que rodean la cascada también hacen que algunos accesos sean más complicados, por lo que conviene transitar únicamente por los senderos habilitados y evitar acercarse al cauce cuando las condiciones sean inseguras.
La Cascada La Monja representa una alternativa para quienes buscan conocer una cara menos explorada de Xico, donde agua, bosque y cafetales se encuentran en un paisaje que conserva buena parte de su carácter natural.



