Orizaba, Ver.- (AVC) El vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, negó que la iglesia católica o la Diócesis hayan sido orquestadores de las manifestaciones en el Encuentro por la igualdad y la no discriminación, hacia un Código Civil incluyente, realizado en palacio municipal el viernes pasado.
En respuesta a las declaraciones del activista de la comunidad LGBTTTI, Hugo Sánchez Badillo, el religioso expuso que lo declarado por él el sábado 18 del presente es justo lo contrario a lo que afirma.
En mi declaración expresé que en un foro de esa naturaleza debe haber apertura a escuchar las diferencias voces, un diálogo de altura, libres de ideologías, de uno y otro lado, se busque la verdad y el bien común. También dije que la violencia, verbal o física, no es el camino que se debe seguir en una sociedad democrática y plural".
Enríquez Baez añadió que en foros de esa naturaleza no se debe imponer una opinión, sino la búsqueda del bien común: Estos foros deben ser la antesala para elaborar leyes que protejan a todos los ciudadanos, favorezcan el desarrollo de nuestras comunidades y expresen los valores de quienes han elegido a los legisladores.
"Hacemos votos para que la diputada Mónica Robles Barajas escuche las diversas partes y promueva las reformas con autonomía racional y apertura a las exigencias del estado, especialmente en las más urgentes como son la seguridad y la salud de los veracruzanos".
Finalmente aseguró que la Iglesia, tal y como la promueve el Papa Francisco, debe estar abierta a una cultura del encuentro, especialmente en una sociedad plural como la que vivimos.
"La Iglesia no puede juzgar ni discriminar a nadie. Estamos abiertos a participar en foros donde, a través de laicos formados en los temas específicos, se puedan promover la tolerancia y la justicia para todos. Hoy es tiempo de crear puentes, no muros. Para eso debe ser el diálogo, abierto a la verdad y sin descalificaciones ni prejuicios".


