Un grupo de organizaciones, colectivos y activistas ha presentado por lo menos 100 amparos entre el 20 y 30 de junio, en diferentes entidades del país, para frenar la cancelación de 34 normas oficiales mexicanas (NOM) que propone el suplemento del Programa Nacional de Infraestructura de la Calidad 2023, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 1 de junio.
Patricia Olamendi, abogada feminista, confirmó en entrevista que una de estas acciones legales ya fue admitida por un juez el 6 de julio pasado —con el número de expediente 1166/2023—. El juez no otorgó una suspensión inmediata, por lo que será hasta después de que se lleve a cabo la audiencia para presentar los argumentos cuando el Poder Judicial pueda tomar una decisión definitiva al respecto.
Olamendi explicó que un grupo de organizaciones, grupos y activistas, particularmente feministas y preocupadas por el planteamiento de cancelar NOM que atienden temas enfocados en la salud de las mujeres, como las de lactancia materna, cáncer cervicouterino y cáncer de mama, coordinaron esfuerzos para presentar una serie de amparos a título individual pero en diferentes estados del país, con el objetivo de tener un mayor alcance. La abogada recordó que se trata de actos administrativos contra la publicación oficial.
“Aunque el Diario Oficial es muy claro en decir se cancelan las normas entre junio y diciembre, es decir, que va a suceder, y justo con la narrativa presentada de manera muy irresponsable por parte del presidente (Andrés Manuel López Obrador) y más irresponsable por Hugo López-Gatell, quien aparece por cierto como responsable directo, nos preocupa muchísimo, sobre todo porque las normas oficiales, las de cáncer cervicouterino, mama, mortalidad materna, prevención de enfermedades de transmisión sexual, están muy ligadas no solamente a derechos humanos, sino a compromisos del ámbito internacional que ha hecho México, sobre todo en el caso de salud materna”, destacó Olamendi.
Estos compromisos, explicó, se han construido a lo largo de varios años, no se trata de procesos recientes. Por ejemplo, las NOM que se refieren a cáncer cervicouterino y de mama comenzaron a construirse en los 90 —cuando comenzaron a ubicarse entre las principales causas de muerte—, y las medidas han ido creciendo en la capacidad de atención y prevención. Fue en el 97 que se hizo una petición específica para tomar medidas de prevención. Varias de las NOM tienen ese mismo origen, aseguró Olamendi, y son procedimientos para lograr estándares de calidad en la atención y el tratamiento.
“El hecho de que digan que las normas fueron creadas por personas interesadas, que buscan un lucro, que lo que se busca es vender cosas, que están metidos los grupos farmaceúticos, me parece una infamia que no tiene fundamento. Acompañar la narrativa que en realidad lo que busca es no tener responsabilidad, y no asumirla frente a enfermedades que pueden prevenirse, por ejemplo, diabetes, que es un problema grave, no es un problema menor”, agregó.
Fuente: Animal político



