Boca del Río, Ver.- (AVC) El pasado 17 de septiembre, la doctora Esperanza Hernández, la primera ginecóloga de Veracruz, celebró su cumpleaños número 100 acompañada de familiares y amistades en una misa y un convivio.
Sentada entre abrazos y flores, Esperanza asegura que no quedó pendiente ningún sueño: logró estudiar medicina, abrir su propio consultorio y convertirse en pionera para las mujeres en un campo dominado por hombres. También incursionó en la política, en el feminismo, en la vida cultural y recorrió el mundo.
“Como mujer yo he hecho todo lo que tenemos que hacer en la vida social, profesional, en general. He incursionado en todo: en la política, en el trabajo en el gobierno, en todo lo que hay que trabajar”, cuenta.
Su camino académico fue amplio: estudió medicina, filosofía, letras españolas, piano, medicina forense y genética, siempre con la convicción de perfeccionar su labor.
Pero también enfrentó la resistencia del machismo que marcaba su época.
“Abrir brecha y sobre todo por ser mujer, en esa época la supremacía de los hombres estaba a todo lo que da. A mí me costó mucho trabajo, porque los varones se defendían nada más con el género”, recuerda.
Hoy vive tranquila en la residencia La Paz, en Boca del Río, donde recibe a sus amigas con frecuencia. Ahí continúa informándose de los cambios en el mundo, incluso después de haberse retirado de la medicina y la enseñanza. Fue en 2020, con la pandemia de Covid-19, cuando decidió dejar su casa para mudarse a este lugar.
En su voz, la certeza de haber cumplido lo que alguna vez soñó de niña: ser médica y abrir camino para otras mujeres.



