Xalapa, Ver.- (AVC) Durante la última semana de enero, Teocelo cambia su ritmo cotidiano. La Fiesta del Santo Entierro de Cristo convierte calles y barrios en un espacio compartido de fe, trabajo colectivo y convivencia cultural.
La celebración es una de las dos fiestas patronales más relevantes del municipio y no se concentra en un solo punto. Desde la noche, los barrios se activan y la vida diaria se suspende para dar paso a una organización comunitaria que involucra a familias, músicos, danzantes y visitantes.
Durante tres días, el pueblo permanece en movimiento. Las actividades se distribuyen entre la madrugada, la mañana y la tarde, marcando un tiempo distinto que se rige por la colaboración y la presencia constante en las calles.
¿Qué puede vivir el visitante?
La experiencia comienza entrada la noche, cuando familias de 16 barrios trazan sobre el pavimento una alfombra de aserrín de casi un kilómetro. El proceso es colectivo y abierto: manos que trabajan, colores que se mezclan y música que acompaña la madrugada al ritmo del fandango.
Al amanecer, la calle principal aparece cubierta por una alfombra multicolor. Las fachadas y vialidades se tiñen de amarillo y rojo, colores que acompañan el ambiente del pueblo durante la jornada.
El momento central
Por la tarde se realiza la bajada del arco floral. Parte del barrio de El Calvario y avanza hasta la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora. El arco, de aproximadamente 15 metros de altura y alrededor de 1.5 toneladas, se elabora con liquidámbar, tencho rojo, carrizo y flor de cucharita traída desde Alchichica.
La procesión recorre la calle principal acompañada por música de banda. Se integran habitantes del municipio, visitantes y personajes caracterizados como payasos. En esta edición participan danzantes invitados de Zozocolco de Hidalgo, sumando otro registro cultural al recorrido.
La festividad se desarrolla la última semana de enero y es una experiencia cultural, comunitaria y familiar. El recorrido principal puede realizarse en medio día, aunque se recomienda permanecer al menos una noche para vivir la elaboración de la alfombra y el ambiente nocturno.
Durante los tres días se instala un pabellón artesanal y gastronómico con productos regionales y platillos de la zona montañosa central de Veracruz. Por las noches se realizan tocadas y bailes populares, abiertos al público.
El último día, danzantes y feligreses se reúnen nuevamente para rendir culto a la imagen y cerrar el ciclo festivo. La Fiesta del Santo Entierro de Cristo permite conocer Teocelo desde dentro, caminándolo de noche y compartiendo sus ritmos como parte del viaje por la región central de Veracruz.



