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Ahora sí se nos puso iracundo el presidente

Desde el Café Ahora sí se nos puso iracundo el presidente Bernardo Gutiérrez Parra Este martes fue un día negro para el presidente López Obrador. Si la semana anterior loenfureció que el gobierno de Estados Unidos le pusiera el dedo encima a los hijos delChapo Guzmán, ahora lo sacó de sus casillas que la DEA […]

Bernardo Gutiérrez Parra

19 abril, 2023

Desde el Café

Ahora sí se nos puso iracundo el presidente

Bernardo Gutiérrez Parra

Este martes fue un día negro para el presidente López Obrador. Si la semana anterior lo
enfureció que el gobierno de Estados Unidos le pusiera el dedo encima a los hijos del
Chapo Guzmán, ahora lo sacó de sus casillas que la DEA tuviera infiltrados en el cartel de
Sinaloa; que se filtrara el pleito de perros y gatos entre la Marina y el Ejército y que
balconearan al su secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, dándose vida de
sultán con su familia y amigos a costa del erario.
“Vamos a cuidar la información de la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa,
porque estamos siendo objeto de espionaje del Pentágono. Están queriendo violar nuestra
soberanía en un plan injerencista, utilizando como instrumento a la prensa vendida o
alquilada de nuestro país y a los grupos de intereses creados”.
Y hubo más; calificó la infiltración de la DEA en el cartel de Los Chapitos como una
“intromisión abusiva y prepotente”.
El hombre estaba realmente bravo, muy bravo, iracundo. Aunque no tenía por qué.
Que se sepa, desde que Estados Unidos y México son vecinos, los gringos nos espían y los
gobiernos de acá no sólo se dejan espiar, sino que apoyan ese espionaje. Está documentado
que al menos cuatro presidentes: López Mateos, Díaz Ordaz, Echeverría y López Portillo
estuvieron en la nómina de las agencias de inteligencia norteamericanas.
A nadie debe sorprender que si los gringos tienen metidas las narices en todos los rincones
del mundo, con más razón las tengan metidas en la casa de su vecino del sur que de unos
años a la fecha se ha descarriado con tanta droga como trafica y se mete y tantos asesinatos
como comete.
Por otra parte, por mucho que se cuide la información entre la Sedena y la Semar, la sabrán
del otro lado del Bravo casi en tiempo real porque en ambas instituciones tienen infiltrados
de alto rango. Y en cuanto a la soberanía nacional, está más violada que la Constitución y a
nadie parece importar, porque el mismo presidente la ha violado en repetidas ocasiones. Un
ejemplo fue su leguleya y vergonzosa postración ante Donald Trump en la Casa Blanca.
Que se haya ido contra medios y periodistas una vez más tuvo su razón de ser. Lo puso
iracundo que integrantes de un grupo de medios asociados entre los que se encuentran el
semanario Proceso y Aristegui Noticias, balconearan el millonario viaje de placer que su
secretario de la Defensa Luis Cresencio Sandoval, se chutó con su familia y amigos (que a
su vez llevaron a sus familias) en aviones del Ejército y vuelos comerciales.
Esas vacaciones fueron de lujo, en hoteles de lujo, con comidas de lujo y bebidas de lujo. Y
en lugar de jalarle las orejas a su soldado favorito y exigirle que fuera más discretito,

Andrés Manuel se fue contra la prensa por denunciar el agandalle del militar con dinero del
pueblo de México.
Pero con esto tiene para prescindir de su discurso de austeridad republicana y cero
corrupción porque ahora sí, ni sus seguidores le van a creer.
El descontón que le faltaba lo recibió después de mediodía cuando la Suprema Corte de
Justicia de la Nación invalidó el traspaso operativo y administrativo de la Guardia Nacional
a la Secretaría de la Defensa Nacional.
“Las instituciones de seguridad pública, incluyendo la Guardia Nacional, serán de carácter
civil. Las iniciativas, los trabajos preparatorios, los dictámenes de comisión, la discusión
del Poder Reformador de 2019, no me dejan a lugar a duda que en la interpretación de estos
textos, su vocación es absolutamente clara, discutible, desde su comienzo hasta su
conclusión de manera que lectura no me permite llegar a que se trata de gustos, sino que es
el orden jurídico mismo”, dijo el ministro Alberto Pérez Dayán y con ello dio un cerrojazo
al asunto.
¿Qué tanto enojó esto al presidente? A la hora que estés leyendo esta columna seguramente
ya lo sabrás, lector. Pero es seguro que a los ocho ministros que votaron en contra
principiando por la ministra presidenta Norma Lucía Piña, les apedrearon bien feo el rancho
y les llovió a cántaros en la milpa.
bernardogup@hotmail.com

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