Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) La dirección general del Centro Estatal de Cancerología (Cecan) “Dr. Miguel Dorantes Mesa”, prohibió la entrada a vendedores y cobradores desde octubre del 2019, y ahora se enfrentan a que sus deudores: Médicos, enfermeras y personal administrativo, se les escapan por las otras puertas, para evitar saldar las cuentas.
En una de las entradas al Cecan, la de la calle Aguascalientes en la colonia Progreso, se observa una fila de hombres y mujeres que llevan sus bancos y esperan sentados con paciencia, la hora de la salida del personal.
Señalaron que los tres primeros días de cada quincena ahí se colocan para esperar a que sus deudores salgan a pagarles, debido a que el personal de guardia contratado por la dirección del Cecan les impide el paso.
Recordaron que durante 25 años han entrado y salido de las instalaciones del hospital sin dificultades, pero el problema se originó en octubre del año pasado, cuando supuestamente ingresó un vendedor de “brownies con marihuana”.
Los vendedores son personas con edad de entre 55 y 60 años, y algunos se encuentran enfermos, por ello pidieron “ayuda” a fin de que les permitan ingresar una vez más al Cecan.
“Nosotros siempre hemos respetado, no vendemos alimentos, vendemos plata, oro laminado, maquillajes, zapatos, uniformes. El problema es que un fin de semana entró un muchacho a vender brownies con marihuana, pero eso fue en la jornada acumulada que es los fines de semana, nosotros venimos entre semana” afirmaron.
Los vendedores acusaron que prácticamente han “vivido un calvario” en los últimos cuatro meses, porque el personal no paga a tiempo, y ellos se han descapitalizado, por lo que no han podido comprar mercancía.
“Les hemos rogado que nos dejen pasar, aunque sea tres días al mes. Yo tengo 29 años de vender aquí en el hospital y es la primera vez que una administración nos cierra las puertas”, señalaron.
Además, señalaron que al sacarlos a ellos, ahora el mismo personal médico, de enfermería, anestesiólogos, trabajadoras sociales y administrativos, son los que venden al interior del hospital.
“A ellos si les dan chance de andar vendiendo, y descuidan sus áreas de trabajo, y a nosotros que llevamos años como vendedores nos tratan como criminales, por favor que nos dejen entrar, nosotros no vendemos comida y somos respetuosos” finalizaron.


