PLUMA NEGRA
Ignacio Alvarez
Alerta máxima
Se pierden lagunas
Con incredibilidad y temor poco a poco el grueso de la población se dobla ante la crisis sanitaria, la conciencia llega a hogares, a familia y amigos, quédate en casa, no salgas son frases que pasaron de ser broma a súplicas para hacer comunión en un sólo objetivo, pasar lo más pronto posible el riesgo de contagio en las comunidades. En Veracruz, sobretodo con el registro del segundo fallecimiento por coronavirus y que trabajaba en el gobierno, en el Organo de Fiscalización Superior (Orfis), un organismo descentralizado de la administración estatal. Además en el Congreso Local, el diputado Alexis Sánchez fue aislado por sospecha de portar el virus del COVID-19.
Aunque nadie lo dice es inminente que de continuar la tendencia, muy pronto el virus arrodillará al país completo en un Estado de Excepción, aplicado por el gobierno federal con el apoyo de las fuerzas armadas para caer en la crisis de las limitaciones totales, en cuanto a la presencia de de ciudadanos en la calle y con ello, racionar el consumo de alimentos y otros insumos, lo que sin duda, traerá otro tipo de consecuencias de reacción y de más riesgo.
Las circunstancias de alerta aun no se digieren pero por Decreto, el Presidente ya integró al Consejo Nacional de Salubridad a casi todo el Gabinete, es decir, al Estado Mexicano con las fuerzas armadas que ahora dispondrán de sus instalaciones de salud para la población abierta en caso necesario, a la Secretaría de de Gobernación para mantener el orden público por encima de todo, y hasta la propia Secretaría de Relaciones Exteriores para puentear con el resto del mundo la situación como país.
En Veracruz las alertas cada hora suben de tono, con el segundo fallecimiento, el gobierno ha determinado que la Constitución los faculta para tomar decisiones y medidas desde la administración estatal para hacer frente a la epidemia por encima incluso de algunos derechos ciudadanos.
La idiosincracia mexicana tendrá que doblar las corvas poco a poco, es un hecho que los 28 días restantes de cuarentena no serán suficientes como tampoco la tolerancia de millones de personas que viven al día y que en el mejor de los casos soportarán la mitad de ese periodo antes de salir a las calles para arrebatar alimentos, pero ahí estarán las fuerzas armadas. El pronóstico es reservado ya que se avecinan crisis en la gran mayoría de los sectores.
Desde esta semana quedarse en casa será juego de niños, los problemas serán en el exterior donde la población que vive al día corre los riesgos de ofrecer sus servicios y ante el fracaso exige ayuda al gobierno.
Desaparecen lagunas
En el año de mayor sequía pronosticada ya se observan los estragos, en marzo el agua desapareció de la Laguna de Lagartos en el municipio de Veracruz, uno de los 30 de cuerpos de agua que quedaban con vida de los más de 130 que había hace apenas 50 años.
Ahora convertido en llano, ese cuerpo de agua es objeto de más ataques de los propios vecinos que queman basura y llantas como parte de la tradición del humo para ahuyentar los moscos, sin percatarse del impacto brutal en contra del agonizante ecosistema.
La Procuraduría del Medio Ambiente realizó un recorrido y verificó el deterioro de ese cuerpo de agua que se puede recuperar con un esquema de dragado porque el agua sigue a cierta distancia de hondo. Sin embargo, sobre la desgracia ecológica, los vecinos en calidad de anónimos carecen del compromiso comunitario para cooperar y en sentido contrario aceleran la erosión.
Pero corresponde a la autoridad municipal tomar cartas en el asunto en el tema de rescate y acciones de atención a ese tipo de contingencia que impactan en el ecosistema local.
De hecho esta semana se observó una gran mortandad de especies de agua que al ya no contar con su elemento, murieron sin que autoridad alguna realizara alguna acción para salvar algún reducto de agua en ese mismo lugar.


