Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) Al solidarizarse con las familias del municipio de Córdoba, por los ataques perpetrados de delincuentes contra las Fuerzas del Orden, en el que murieron cuatro policías en el cumplimiento de su deber, el arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, expresó que “ya nadie quiere al Carnaval” del puerto de Veracruz, “así como están las cosas y con el frío para qué arriesgarse”.
Al ofrecer la homilía del mediodía del domingo, el arzobispo expresó que ante los acontecimientos “difíciles, sangrientos”, en los asesinaron a cuatro polícias: Dos estatales, y dos municipales en Córdoba, el pueblo católico de Xalapa, se solidariza con ellos.
“Hubo persecución y pánico en la población. A todos nuestros hermanos y hermanas de Córdoba les mandamos un aplauso, esperanza y oración” expresó el arzobispo.
Al saludar a los presentes en la misa, el arzobispo pidió que levantaran la mano quienes hayan visitado el carnaval del puerto de Veracruz, y posterior dijo “Ya nadie quiere ir al carnaval, ¿Verdad? Así como estás las cosas y con el frío, para qué arriesgarse. Ya sabemos que el carnaval es una fiesta en grande que tiene muchas cosas buenas y también se presta a muchas otras cosas que bien sabemos. Que Dios proteja a todos los que participan en esa fiesta”.
El arzobispo cuestionó a los feligreses si se han sentido dañadas o dañados por otras personas, si han sido objeto de bulliying, acoso, insultos, ofensas, o golpes; y ahí los asistentes respondieron que sí.
Al respecto, el arzobispo dijo a los católicos y católicas que “Si alguien golpea la mejilla derecha, preséntale la izquierda; si alguien te quiere quitar la capa, dale el manto; al que te pide dale, y al que te pida prestado no le des la espalda. Nos parece muy difícil pedir por las personas que nos acosan, los que están de castrosos en cualquier ambiente de familia, calle, oficina, no es fácil hacerlo”.
El arzobispo reconoció que es difícil dar cumplimiento a la palabra de Dios cuando dice que “Debemos amar a los que han secuestrado, a los que están extorsionando los distintos negocios ¿Será fácil hacer eso? Pues desde luego que no”.
Sin embargo, enfatizó el arzobispo la violencia genera más violencia y se forma una batalla, una guerra.
“Hemos vivido tanta violencia en estos años, que han padecido tantas familias. Casi no hay familia que no haya padecido alguna agresión de este tipo, sin embargo tenemos que decir, les perdonamos, no decimos que esté bien lo que han hecho, pero se les perdona”, finalizó.



