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Celebran el 57 aniversario de la llegada del fuego olímpico a la ciudad y puerto de Veracruz

El historiador Ricardo Cañas destacó que Veracruz fue declarada por los veracruzanos como “la puerta olímpica de América” por ese acontecimiento. *Los portadores del fuego olímpico encendieron el pebetero que recuerda tal acontecimiento histórico.

José Juan Garcia

08 octubre, 2025

Veracruz, Ver.- (AVC/José Juan García) Antorchistas veracruzanos celebraron el 57 aniversario de la llegada del fuego olímpico a la ciudad y puerto de Veracruz con un recorrido de la Macroplaza del Malecón al zócalo.

Al llegar al zócalo, los portadores del fuego olímpico encendieron el pebetero que recuerda tal acontecimiento histórico, ya que se trató de la primera vez que la llama olímpica llegaba a América.

Al respecto, el historiador Ricardo Cañas Montalvo recordó que el Comité Olímpico Mexicano y una delegación veracruzana elaboraron un plan para la recepción de la antorcha olímpica.

En ese sentido, Cañas Montalvo contó que el fuego olímpico se trajo de la isla de San Salvador al puerto de Veracruz a bordo del buque Durango de la Secretaría de Marina, entrando la embarcación el 6 de octubre de 1968.

“Quedando el buque a la mitad de la bahía, entonces 17 atletas veracruzanos, que es el mismo número de estados costeros que tiene la República Mexicana, fueron nadando con ella desde el barco hasta un lado del muelle de la T, donde fue la recepción, en relevos, cada uno cincuenta metros durante tres minutos aproximadamente, hay que decir que ese día entró un norte en Veracruz, el malecón estaba lleno por más de sesenta mil personas”, contó.

El historiador destacó que Eduardo Moreno Loyo fue el último relevo en el mar y Román Curiel fue el primer relevo en correr con la antorcha olímpica.

El fuego olímpico se llevó por la avenida Independencia hasta el estadio Veracruz, hoy Luis “Pirata” Fuente, donde se encendió un pebetero.

La tarde de ese 6 de octubre de 1968 se apagó el pebetero y el fuego olímpico se trasladó al palacio municipal, donde se encendió otro pebetero a las siete de la noche.

A las siete de la mañana del 7 de octubre de 1968, la antorcha olímpica fue trasladada a la Ciudad de México.

“En un hermoso relevo que pasó por muchos pueblos y ciudades, donde se hizo una gran recepción, hasta que finalmente tomó las manos de Enrique Basilio en la Ciudad de México para encender el pebetero de Ciudad Universitaria”, agregó.

Por último , Ricardo Cañas destacó que Veracruz fue declarada por los veracruzanos como “la puerta olímpica de América” por ese acontecimiento.

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