Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) Entre plataformas de sitios web, correos electrónicos, mensajes a través de grupos de la aplicación Whastapp, impresiones en hojas de papel bond, canales de televisión, regaños, uno que otro grito del padre o madre, y estudiantes hastiados del aislamiento voluntario es como se retomó el aprendizaje y el ciclo escolar 2019-2020.
En algunas casas, cuando eran las 21:00 horas del lunes 20 de abril, algunos niños y niñas apenas empezarían a realizar las actividades encargadas a través de las clases virtuales mediante el programa “Aprende en Casa TV” proyectado por canales de televisión e impulsado por la secretaría de Educación Pública (SEP).
El padre y madre de familia: Valentín y Juana, sintieron que es “complicado” para sus dos hijos y su hija estudiar desde casa, porque no le entienden a las clases por televisión, se distraen, y además no pusieron la suficiente atención porque estan “Hartos de estar encerrados”.
Juana expresó que a los niños “se les complica, porque no es lo mismo que te lo expliquen en el salón, a que en la televisión te digan como hacer las cosas, no entendimos que tienen que hacer los niños, nos preocupan porque si de por si van atrasados, y no tienen un maestro enfrente explicandoles, quién sabe como van a salir”.
Según autoridades de Educación en México, se tiene como objetivo cumplir con el aprendizaje y el ciclo escolar 2019-2020 que se ha visto suspendido por la pandemia de Covid-19, sin embargo, hubo padres y madres que no enteraron a tiempo de este regreso a clases virtuales.
Fue con el transcurso de las horas del lunes, como los progenitores se enteraron que debían apoyar a sus menores hijos e hijas desde casa, para poder tomar sus clases de
preescolar, primaria, secundaria y medio superior, con el uso de la internet.
Mary Cruz es abogada, jefa de familia y madre de una niña y un niño, pero a causa de la contingencia no ha tenido clientes, así que se siente molesta porque gastó este lunes por la tarde un mil 100 pesos para cambiar las tintas a la impresora, con el propósito de poder imprimir los ejercicios desde su casa, y no exponerse en las calles de un contagio de covid-19.
Por temor a contraer el covid-19, ella y sus hijos atendieron la recomendación de aislarse, y así lo han hecho desde el 20 de marzo hasta este lunes 20 de abril, que se vio obligada al medio día a salir de casa para llevar a componer la impresora, y luego en la noche a buscar una papelería o un establecimiento donde pudieran imprimir las actividades.
“Imagínate, nos hemos cuidado tanto porque tenemos miedo al covid, y ahora resulta que con la clases tuve que caminar por la calle con gente, camine tres cuadras para que me compusieran la impresora, le hicieran el entintado, pero se descompuso un cabezal y ya no quedó. Ahorita tengo que salir de nuevo de casa, a exponerme para imprimir” afirmó la abogada en tono molesto.
Mary Cruz, afirmó que las clases virtuales también han sido una situación complicada para los maestros y maestras de escuelas públicas y privadas, porque batallan para colocar las actividades en alguna plataforma digital.
Por otro lado, Juan Carlos y Marina, el primero dedicado a lavar automoviles y la segunda trabaja como empleada en una farmacia, expusieron su preocupación porque tienen un hijo que estudia enfermería en la Universidad Veracruzana, al cual le encargan trabajos para poder acreditar materias en este cuarto semestre, y eso representa un gasto “fuerte”.
Pero además, tienen una niña que estudia el tercer grado de secundaria, y le encargaron imprimir 65 hojas con actividades que deberá responder en los siguientes días.
"Si ahorita nos gastamos 65 pesos, y mañana o pasado otros 65 pesos, y así nos vamos, creemos que nos va a salir caro, porque con 65 pesos alcanza para una comida corrida para cualquiera de nosotros, esto va para largo, y estar gaste y gaste en impresiones es caro”, finalizaron.



