Xalapa, Ver. – (AVC/Verónica Huerta) Más de 11 mil 300 firmas ciudadanas fueron entregadas a la dirección de Asuntos Religiosos del gobierno del estado para exigir que se niegue la autorización a la apertura de un templo satánico y de culto a la llamada "Santa Muerte" en el municipio de Boca del Río.
En conferencia de prensa los y las integrantes Frente Nacional por la Familia, Unión Cívica Ciudadana, Misión Rescate México entre otras expusieron que las firmas representan la voz de miles de ciudadanos veracruzanos y mexicanos que rechazan la normalización de símbolos y prácticas vinculadas con la violencia, el crimen y la descomposición social.
En voz del presidente de la Alianza de Maestros, Ignacio Guadarrama expuso que permitir la instalación de un templo con adoraciones al demonio, no es un acto de fe, sino un riesgo para la paz, la moral y la convivencia de las comunidades.
“Queremos dejar claro que no se trata de un asunto de intolerancia religiosa, sino de defender los valores fundamentales de la vida, la paz y la dignidad humana, pilares esenciales de nuestro país y consagrados en la Constitución” señaló.
Señalaron que el obispo negro satánico, Rogelio Hernández anunció la construcción de un templo para adorar al diablo y a la santa muerte en el municipio de Boca del Río, para lo cual requiere los permisos de la dirección de Asuntos Religiosos del gobierno del estado.
“La libertad religiosa no puede utilizarse como pretexto para legitimar cultos que exaltan la muerte o promueven la violencia. Veracruz necesita espacios que inspiren esperanza y fortalezcan a las familias, no lugares que difundan miedo o desprecio por la vida” expresaron los católicos.
Finalmente exhortaron al director de Asuntos Religiosos y a las autoridades del gobierno federal a que rechacen categóricamente cualquier permiso o registro relacionado con este templo.
“Las autoridades deben velar por el bien común, la seguridad y la cohesión social, no por intereses que dividen y destruyen. Hoy, las organizaciones que firmamos este comunicado reafirmamos nuestro compromiso de defender la vida, la paz y la libertad auténtica, y reiteramos que seguiremos alzando la voz por las familias veracruzanas y por el futuro de nuestro estado” finalizaron.
“Permitir la instalación de este templo no es un acto de fe, sino un riesgo para la paz, la moral y la convivencia de nuestras comunidades.
Queremos dejar claro que no se trata de un asunto de intolerancia religiosa, sino de defender los valores fundamentales de la vida, la paz y la dignidad humana, pilares esenciales de nuestro país y consagrados en la Constitución” señalaron.
Señalaron que el obispo satánico, Rogelio Hernández anunció la construcción de un templo para adorar al diablo y a la santa muerte.



