Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) En el combate al sobrepeso, la obesidad y enfermedades crónica degenerativas se requiere la participación de diputados locales y federales, así cómo de los gobiernos para que en las universidades, hospitales, centros laborales y espacios recreativos, sólo oferten alimentos saludables, indicó el asesor internacional de la Red Iberiamericana Universidades Pomotoras de la Salud, José Luis Castillo Hernández.
El también profesor jubilado de la facultad de Nutrición de la Universidad Veracruzana (UV) explicó que el sello de exceso de azucares y grasas en los productos ultraprocesados cómo botanas y panes que ofertan en maquinas expendedoras, tiendas y supermercados, fue un avance para que los y las ciudadanas conocieran lo que van a consumir.
“Se ha logrado disminuir el consumo de este tipo de productos, pero necesitamos sensibilizar a la población, a los tomadores de decisiones de las enfermedades crónico degenerativas. Hay universidades que para obtener la concesión de la cafetería tienes que firmar por escrito que te comprometes a vender Coca Cola”, dijo.
Detalló que los gobiernos pasados junto con las empresas transnacionales y fabricas de alimentos procesados crearon y promovieron un módelo de culpabilidad en el consumidor.
“Formaron un paradigma de mejorar los estilos de vida de la población con un modelo culpabilizador hacia las personas, es decir tú tienes sobrepeso y obesidad porque no tomas las decisiones correctas. Pero tampoco hay politicas publicas que favorezcan los entornos promotores de la salud”.
La oferta de alimentos saludables en espacios públicos a precios accesibles al consumidor, es una herramienta para que México y Veracruz avancen en el combate al sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónico degenerativas.
Citó de ejemplo el Paseo de Los Lagos en Xalapa, considerado cómo un espacio promotor de la salud al al que asisten jóvenes y adultos mayores ejercitarse, pero no hay venta de alimentos saludables sólo puestos con oferta de frituras, bebidas azucaradas, y no ricas en vitaminas.
“Tenemos que promover entornos promotores de la salud, que los refrigerios sean saludables, mejorar la oferta de alimentos saludables en las escuelas, en las universidades”, dijo.
Detalló que hay universidades públicas cómo la UV que promueve el consumo de alimentos naturales, pero los estudiantes salen de la puerta de la Máxima Casa de Estudios, y ahí está la venta de productos ultraprocesados.
“En universidades, en hospitales, en centros laborales lo que ves son maquinas de productos procesados. El trabajador debe tener acceso a la alimentación saludable durante su receso, al agua simple, sin azúcar” expuso.



