Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) En el primer día de la Fase 3 de la epidemia del Covid-19, anunciada por el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, en esta ciudad el comercio establecido abrió sus puertas, vendedores informales acudieron a las calles a ganarse el sustento diario, las avenidas estuvieron confluidas y los hospitales socorridos por decenas de personas que piden atención a diversos males.
Aunque las palabras del subsecretario de Salud fueron de advertencia al señalar que en la fase 3 se verá el ascenso rápido, donde se acumularán un gran número de casos, de hospitalizaciones, se debe mantener la Jornada Nacional de Sana Distancia, lo que se vio en la ciudad fue a grupos de familias en los supermercados que viajan en automóviles, a parejas de novios en medio de besos y abrazos, y a un centenar de vendedores ambulantes en los cruceros de las ciudad.
Según los datos oficiales de la secretaría de Salud federal es que en el país van registrados ocho mil 772 casos confirmados y 712 muertes por la enfermedad, apenas unas cuantas personas usaban cubrebocas, principalmente los mayores de edad, mientras que los comerciantes ambulantes señalaron que no tienen recursos para comprarlos, y el gel antibacterial se ha encarecido a tal grado que queda fuera de su presupuesto.
Las hermanas Graciela con 31 años y Reina con 34 años, informaron que se han dedicado a la venta de elotes, nopales, limones, y chiles habaneros desde hace 15 años, y si salieron a trabajar a las calles este primer día de la fase 3 es porque deben mantener a siete menores de edad.
“Si tenemos miedo, si sabemos que podemos contagiar a los hijos por andar en las calles, pero tengo que pagar renta, y nadie me va a ayudar”, afirmaron
Graciela refirió que es madre de un niño con edad de cuatro años, y lo deja bajo el resguardo de su mamá, una mujer con edad aproximada a los 60 años, y Reina mantiene a seis hijos con edad de 12, 11, 10, 8, 6 y 4 años.
“Desgraciadamente no podemos quedarnos en casa porque tenemos niños que mantener, nosotras salimos de día, y si no salimos, no comemos, cada bolsita de limones la damos a 10 pesos, hace mucho calor, y a veces nos tenemos que traernos a los niños porque no tenemos con quien dejarlos”, afirmaron al señalar a una menor con seis años que llevaban de la mano.
Reina refirió que cargan carretillas desde su colonia Ferrer Guardia hasta llegar a las avenidas a vender sus productos, y aunque están conscientes del riesgo de contraer covid-19 no dejaran de salir a las calles.
“Sí sabemos del coronavirus, pero qué hacemos, de esto nos sostenemos día a día. Cubrebocas si teníamos uno, pero se lo di a mi hija y ella lo perdió, y lavarnos las manos a cada rato pues no podemos porque andamos en las calles, y gel antibacterial no podemos comprar, sale caro, de a 70 pesos la botella, el gobierno no quiere que salgamos, y qué vamos a comer” afirmaron.
Por otro lado, Julio César García, su esposa Rufina y su hijo Carlos recorrían las calles para ofrecer ramas de “Palmito”, que es una flor para guisarla en chileatole con carne de costilla de puerco.
Los originarios de la comunidad de Paso Blanco del municipio de Misantla expusieron que “No tenemos trabajo, el gobierno dijo que esto iba a cambiar y no lo ha hecho, estamos sufriendo en los ranchos, el maíz se marchita con tanto sol, no hay agua, no hay lluvias, y tenemos que salir a buscar para comer”.
Señalaron que en tiempos de cosechay abundancia, en las comunidades hacen uso del “Cambaceo”, eso es intercambiar unos productos alimenticios por otros, sin embargo ahora no hay café, no hay elotes, ni tomates por la sequía que azota a Veracruz.
Julio Cesar expuso “No hay nada, tenemos que venir hasta a Xalapa a vender el palmito en 20 pesos la rama, a ver si con eso comemos hoy. Pero nada más de camiones gastamos cada uno 30 de venida y 30 de ida, pero bueno a ver si podemos vender”.
La familia de Misantla argumentó tener miedo al contagio del covid-19, sin embargo tampoco podrían quedarse en su casa “a quedarnos a morir de hambre”, porque están faltos de recursos que les permita comprar una despensa.
Finalmente hay que recordar que López Gatell informó que en esta fase 3, alrededor de 0.5 por ciento de la población de México se vería afectada por el covid-19, es decir, alrededor de 600 mil personas, mientras que en el peor de los casos, esta cifra podría llegar a un millón 200 mil personas.



