Cerrillos de Díaz, Alto Lucero, Ver.- (AVC) Muy pocos saben que el festival del arpa de Cerrillo de Díaz, en Alto Lucero, está considerado como “patrimonio cultural” de Veracruz y los arpistas de esta población están repartidos por varios países del mundo.
José Castillo Castillo es originario de esta población, es la tercera generación en su familia como arpista y señala orgulloso que sus paisanos llevan en alto a este instrumento musical y a su país.
Entrevistado en el marco del 22 Festival Internacional del Arpa de Cerrillos de Díaz, comenta que al decirle a la gente que este evento es patrimonio cultural no lo creen porque esta población solo tiene mil habitantes “tenemos arpistas en Estados Unidos, en el Mariachi Gama 1000 y en casi toda la república y el mundo”.
Es la tercera generación en la familia que eligió al arpa como forma de expresión y con la cual ha recorrido varias plazas del país.
“Al ver a mi papá, José Castillo López, arpista del pueblo y verlo tocar, fue lo máximo, y desde ahí, yo veía a los arpistas del pueblo que andaban tocando, que hacían sus fiestas y me uní a ellos”.
Expresa que la inquietud y el interés comenzó al ver el manejo de las manos en el instrumento, “mi abuelo fue agente municipal, que en paz descanse, mi abuelo tocaba la trompeta, mi papá salía a tocar en las ferias en todo el país
¿El arpa como instrumento se está perdiendo?
-Lamentablemente si, por la tecnología, por el uso del celular, se los dejan a los niños de ahora, ya no les inculcan comprar un instrumento para que nazca el amor por la música, tenemos esa mala costumbre.
Al cuestionarle que falta difusión a este festival, expresa que tras recorrer con su música plazas como la Ciudad de México, Puebla o Tijuana, se reconoce que es poca la promoción de este evento que es internacional.
¿Qué hacer para rescatar el arpa entre las nuevas generaciones?
-Para rescatarla se necesita apoyo económico y del municipio, el presidente ha apoyado mucho pero si falta un poco más de apoyo y que los papás digan: Mira el arpa es un instrumento para abrir muchas puertas.
“Ahorita está mucho de moda el cantar, en otros tiempos era el piano y la guitarra, o las bandas, ¿Por qué no formar un ensamble de niños de Cerrillos, en la cuna de arpistas, para que nazca el amor por la música?”.



