Ciudad de México.- El papa Francisco expresó este miércoles su consternación por el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, de 79 y 81 años, quienes ejercían su labor en la comunidad de Cerocahui, Chihuahua y fueron atacados por sujetos armados el pasado 20 de junio al interior de su templo.
El pontífice se refirió al asesinato al final de la audiencia general de este miércoles,durante sus saludos a los peregrinos de lengua italiana, reporta Vatican News.
“¡Cuántos asesinatos en México! Estoy cerca con afecto y oración a la comunidad católica afectada por esta tragedia. Una vez más, repito que la violencia no resuelve los problemas, sino que aumenta el sufrimiento innecesario”, fueron las palabras del papa Jorge Mario Bergoglio, quien es parte de la Compañía de Jesús.
De acuerdo con el reporte, el papa expresó su “dolor y consternación” por el asesinato de los dos sacerdotes jesuitas y de Pedro Eliodoro Palma Gutiérrez, un guía de turistas que también fue asesinado con los religiosos.
Debían capturar a asesino de jesuitas desde 2018
Tras el asesinato de dos sacerdotes jesuitas y el plagio de cuatro personas en Chihuahua, el Presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que el presunto responsable José Noriel Portillo, "El Chueco", tiene orden de aprehensión pendiente desde 2018, pero nunca fue capturado.
"Este delincuente (‘El Chueco’) es señalado como el responsable de los asesinatos, porque incluso hasta identificado por uno de los sacerdotes, también está acusado, con orden de aprehensión desde el 2018, porque asesinó a un turista estadounidense", indicó.
"Esto de la sierra de Chihuahua que duele tanto, pues esto no surgió ahora, esto viene de tiempo atrás cuando existía un contubernio completo entre las autoridades y la delincuencia. ¿O el señor este acaba de empezar su carrera delictiva? No, y seguramente fue tolerado".
En la conferencia mañanera, López Obrador admitió que, desde hace tiempo, la zona de la Sierra Tarahumara donde ocurrió el triple homicidio ha estado muy infiltrada, penetrada y "dominada" por la delincuencia organizada.
"El Chueco", señalado como responsable del asesinato y robo de los cuerpos de dos jesuitas en una iglesia de la Sierra Tarahumara, es líder de una célula criminal que controla las actividades ilícitas en esa región y responde a "Los Salazar", un grupo criminal asociado al Cártel de Sinaloa.
Fuente: Aristeguí/Reforma



