Xalapa, Ver.- (AVC) Todos los fármacos prescritos a las personas dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA) provocan efectos secundarios a largo plazo que afectan su calidad de vida, afirmó Jorge Manzo Denes, integrante del Instituto de Investigaciones Cerebrales de la Universidad Veracruzana (UV).
El investigador en jefe de la línea de autismo en la UV enfatizó que no existe un tratamiento farmacológico para “curar” el autismo debido a que no se trata de una enfermedad, sino de un trastorno.
Sin embargo explicó que estos fármacos son prescritos a las personas con TEA para tratar de ayudarlos a lidiar con las consecuencias fisiológicas que provoca en ellos esta condición.
“La gran mayoría de ellos (personas con TEA) están medicados, pero no están medicados para el autismo. Están medicados para bajar los niveles de estrés, de ansiedad, para que duerman mejor, hay algunos medicamentos específicos que se les dan para disminuir algunas conductas negativas que pueda tener el niño”
El problema se presenta debido a que al ser medicados desde muy temprana edad, cerca de los dos años cuando el diagnóstico es oportuno, y tomar esos medicamentos de por vida, provocan un deterioro crónico de órganos como hígado y riñones, afectando su calidad de vida.
“Cualquier fármaco a largo plazo tiene efectos secundarios, los niños manifiestan estas conductas autistas entre los dos y tres años de edad, el autismo no es mortal, entonces estos niños pueden vivir hasta llegar a ser adultos mayores. Tomar esos fármacos por muchos años va a causar efectos secundarios”
Ante esta situación informó que su equipo de investigación se encuentra en vías de desarrollo de tratamientos no farmacológicos, con base en la plasticidad cerebral, es decir la capacidad que tiene nuestro cerebro de reestructurarse y adaptarse a nuevas situaciones, justo lo que sucede cuando aprendes algo nuevo, tal como un idioma o tocar un instrumento musical.
Por su parte la Dra. en Ciencias Biomédicas, Anllely Gutierrez Rodriguez, agregó que los fármacos comúnmente prescritos a las personas dentro del espectro autista, son antipsicóticos y neurolépticos, los mismos que se suministran a personas con enfermedades mentales.
“Es una medicación tomada por vía oral para mediar los síntomas de la psicosis y la ansiedad, de esta manera les permite controlar conductas agresivas, agitadas y tener un efecto calmante inmediato. Sin embargo los efectos adversos se pueden presentar desde la primera toma del tratamiento, incrementándose conforme pasen los años”
Asimismo ella detalló que dichos efectos pueden ser tales como temblores, sedación, mareos, náuseas, visión borrosa, fatiga, estreñimiento, infecciones en la vías respiratorias superiores, entre otros.
Finalmente el Dr. Manzo considera necesario seguir explorando la capacidad de nuestro cerebro para adaptarse a nuevos entornos y cambiar su funcionamiento, pues aseguró que todos los experimentos que promuevan la plasticidad cerebral han redundado en beneficios tangibles para los niños con TEA.



