Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) Los derechohabientes de la Unidad Médica Familiar (UMF) 66 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se quejaron porque les impiden el acceso, y las autoridades los obligan a estar en la calle, de pie, y a pleno sol, cuando en la ciudad se han registrado temperaturas de hasta 30 grados centígrados.
En la entrada a la Clínica 66 del IMSS ubicada en la calle Mora Beristain se puede apreciar la fila de personas adultas mayores, menores de edad y mujeres con embarazo, que esperan a que el guardia de una empresa privada les permita el acceso.
Los derechohabientes se acercan al portón de la clínica, para pedirle al guardia el ingreso, y el hombre de seguridad privada con uniforme de pantalón beige, chaleco negro y camisa blanca sucia, le responde al paciente que muestre su cartilla del IMSS, y compruebe que tiene cita programada, de lo contrario está prohibido su estancia.
Los derechohabientes prácticamente hacen uso de la súplica al guardia contratado por el IMSS para que les permita ingresar, pero la respuesta vuelve ser la misma, No, no puede pasar, su cita es hasta las 16:15 horas, ahí espérese, cuando sean las 16:15 horas entonces ya pasa.
Una mujer con edad superior a los 65 años, y proveniente de Alto Lucero, le rogó al guardia que la dejara pasar porque ya había gastado en el pasaje para llegar a Xalapa, y la respuesta del hombre es Ya le dije que no, son órdenes de arriba del IMSS, no son órdenes mías, ahí espérese, lea este cartel, ahí le explican.
Una lona colgada en la entrada de la clínica refiere Ingreso a la UMF 66 para consulta médica. Pacientes espontáneos turno matutino se les dará acceso a las instalaciones a partir de las 07:15 horas. Turno vespertino a partir de las 13:15 horas. Los citados deben presentarse minutos antes de su horario de consulta y tener carnet a la mano. Ayúdanos a frenarlo.
Finalmente los derechohabientes se conforman con las órdenes del guardia de seguridad privada y ante su necesidad de que un médico les consulte, ahí se quedan parados, en busca de la sombra de uno de las casetas fijas de vendedores informales que rodean a la UMF 66 del IMSS.



