Xalapa, Ver.- (AVC) La familia de David Pintueles Mondragón denunció que la suspensión de cirugías programadas en el IMSS en Veracruz agravó su estado de salud, luego de permanecer tres años en espera de una operación por tres hernias discales.
De acuerdo con su esposa, Nuria Deyanira Molina Delgado, el proceso ha estado marcado por retrasos, cambios de área médica y falta de información clara sobre el seguimiento del caso.
Explicó que, tras una primera denuncia pública, David fue canalizado al área de PROQUIR, el programa quirúrgico del Instituto Mexicano del Seguro Social encargado de gestionar, programar y dar seguimiento a intervenciones en hospitales de segundo y tercer nivel.
En esa etapa, los estudios preoperatorios se realizaron en una semana, por lo que la familia esperaba que la cirugía fuera programada a la brevedad. Sin embargo, en abril pasado, David fue retirado del quirófano sin que se concretara la intervención.
Posteriormente, fueron citados a consulta con Traumatología el 8 de junio, donde, según relató Nuria Deyanira, el especialista cuestionó su presencia al señalar que el caso ya estaba en seguimiento por PROQUIR, por lo que fueron enviados nuevamente a esa área.
“Nos traen de un lado a otro, pero no nos dan solución. Solo nos dicen que ya todo está listo, que solo falta la fecha de la operación”, expresó.
La situación se complicó cuando, tras insistir vía telefónica, la familia recibió como respuesta que por “órdenes de dirección” todas las cirugías e internamientos fueron suspendidos durante junio y hasta nuevo aviso en julio, sin que se les explicaran los motivos.
La esposa del paciente indicó que la notificación no fue realizada de manera directa por el hospital, sino que tuvo que insistir para obtener información. También advirtió que existe el riesgo de que los estudios médicos recientes pierdan vigencia, lo que obligaría a reiniciar parte del proceso.
Mientras tanto, la salud de David Pintueles Mondragón continúa deteriorándose.
“Si hace un mes podía caminar dos o tres pasos, ahora ya no aguanta el dolor”, lamentó su esposa.
El caso refleja la incertidumbre que enfrentan pacientes en espera de procedimientos quirúrgicos, quienes además de padecimientos crónicos enfrentan retrasos administrativos y falta de comunicación institucional.



