Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) La propuesta de legalizar el aborto a través del paquete de reformas al sistema de justicia en México, propuestas el 15 de enero de 2020, por el presidente Andrés Manuel López Obrador, plantea la posibilidad de crear un “Código penal asesino”, calificó la iglesia católica a través de la Arquidiócesis de Xalapa.
A través del comunicado dominical, el director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, José Manuel Suazo Reyes expuso que el Código busca legalizar el asesinato de los no nacidos hasta las 12 semanas de gestación, tal como sucede en la Ciudad de México desde 2007.
Este Código pretende hacerse valer en todo el país, y pone en riesgo varios derechos humanos, entre ellos el derecho a la vida como lo estipulan las constituciones de al menos 20 estados de la república mexicana, entre ellos, el de Veracruz.
Advierte, que el gobierno federal “Con un plumazo pretenden pasar por alto la soberanía de los estados de la república para imponer la cultura de la muerte”.
Suazo Reyes destaca que en la Iglesia Católica siempre serán promotores y defensores del respeto por la vida humana, que es parte de la doctrina, la cual ejercen por convicción y porque forma parte de los principios cristianos.
“Por todo esto, rechazamos este propósito asesino de querer legalizar el aborto en todo el territorio mexicano. Lamentamos profundamente que se quiera imponer esta cultura de muerte en todo el país, ahora a través de este Código Penal Nacional” refiere.
La iglesia católica lanzó un reclamo al gobierno federal en el sentido de que si a las autoridades no les “bastan los miles de muertos y desaparecidos en todo el territorio mexicano, ahora se busca derramar la sangre inocente de los niños no nacidos”.
Afirma que estas reformas, que permitirán legalizar la práctica del aborto en clínicas de la secretaría de Salud hasta antes de las 12 semanas de gestación, “sólo abona a una mayor descomposición social”.
Finalmente refiere que este proyecto “criminal” que se pretende imponer a nivel nacional, se establece que los primeros tres meses de vida de un ser humano “no tienen ningún valor, y que por lo tanto una mujer embarazada puede deshacerse de su hijo. ¡Una expresión mayor de desprecio de la vida humana no puede existir!”.



