Veracruz, Ver.- (AVC/José Juan García) Cinco socios de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) registraron pérdida total de sus establecimientos por la inundación que se registró en la ciudad de Poza Rica hace dos semanas.
Al respecto, la presidenta de la Canirac Veracruz, Abigail Guzmán Hernández, refirió que la inundación arrastró con todos lo que contenían los restaurantes, ya que el agua llegó hasta el techo.
La empresaria dijo que el sector restaurantero fue uno de los más afectados por la inundación que se registró en la ciudad de Poza Rica, pero aclaró no todos los establecimientos están afiliados a la cámara.
“Una devastación, socios, obviamente el sector en Poza Rica fue muy golpeado, es una zona que todavía no hemos abierto en su totalidad, entonces socios, por eso esa cantidad, pero afectaciones fueron mucho más, ellos tienen amigos y compañeros del sector restaurantero que también perdieron todo, compañeros de Canirac somos cinco”, expresó.
La presidenta de la Canirac Veracruz mencionó que se apoyó con despensas a los socios afectados por la inundación en Poza Rica.
Incluso, Abigail Guzmán Hernández resaltó que socios de Canirac Puebla tienen interés en apoyar a los restauranteros pozarricenses afectados.
Además, Guzmán Hernández comentó que la Canirac Veracruz propuso a sus socios donar equipos en buenas condiciones que no utilicen para apoyar a los restauranteros afectados por la inundación en Poza Rica, lo cual les permitirá recuperarse en un menor tiempo.
“Tenemos compañeros en la zona, al menos tenemos cinco compañeros que han sido afectados, obviamente el sector ha sido más golpeado, cinco no es nada, ya que no todos son afiliados a Canirac, pero estamos aquí con los compañeros y los invitamos y la propuesta de Canirac Veracruz es que se reúna equipo porque ellos se quedaron sin nada, fue pérdida total”, agregó.
La presidenta de la Canirac Veracruz destacó que una fundación apoya a los restauranteros afectados en la recuperación y sobre todo para que logren mantener a sus colaboradores.
“Lo que están haciendo es que al restaurantero, al compañero afectado, lo ayudan a poder empezar a vender y les compran esas comidas, entonces se crea un círculo virtuoso donde a la persona afectada lo están ayudando para que empiece a vender y sus colaboradores no se queden sin trabajo”, concluyó.


